Los amigos verdaderos son justo lo contrario a los tóxicos. Muy probablemente te hayas encontrado con alguno de ellos en tu vida, pero ¿cómo podemos identificar a este tipo de amistades que no nos hacen ningún bien? Veamos…

Los amigos tóxicos son aquellos a los que permitimos que nos bajen la vibración y nos roben la energía. No son buenos para el alma ni para nuestra salud, si dejamos que nos afecten. Sinceramente, son personas que no deben estar en nuestras vidas porque no nos aportan nada positivo.

Los amigos verdaderos son los que te hacen crecer como persona, con los que estás tranquilo y sereno, son aquellos con los que te sientes muy bien, en especial en los momentos complicados.

Un verdadero amigo nunca te hará sentir mal, aunque te haga reflexionar sobre algo contrariándote o no te guste su opinión. Su intención es la de ayudarte, nunca la de hacerte sentir mal ni la de manipularte en su propio beneficio; el dar para recibir no entra en los planes de los amigos tóxicos… en cambio recibir, recibir y recibir es su lema y si da algo es porque espera algún beneficio a cambio. Presionar al otro hasta que consigue lo que quiere es su táctica, haciéndote sentir incómodo si le das un no por respuesta.

Mira a tu alrededor para comprobar si hay alguna persona que no te haga sentir bien cuando está cerca. No hablo de alguien que no te caiga simpático o te moleste en algún aspecto -aquí tendríamos que hablar de la ley del espejo, pero ese es otro tema-, sino de esas amistades que realmente te dan “bajón emocional”.

Los amigos tóxicos se caracterizan porque te utilizan. Únicamente te llaman o se preocupan por ti cuando necesitan un favor, lo que te demuestra que tu relación con ellos no es verdadera.

Muchas veces necesitamos la ayuda de nuestros amigos, de nuestros seres queridos y ellos la requieren de nosotros. Son personas a las que queremos y en las que nos apoyamos para crecer mutuamente, para mejorar en la medida de lo posible, pero no pretendemos utilizarlas en nuestro beneficio y después olvidarnos de ellas sin más. Ese tipo de gente ya no tienen cabida en tu vida.

Tú eres un ser que se ama cada día más, estás creciendo, transformándote, por lo tanto te respetas. Así pues, si alguna persona te manipula no deberías permanecer a su lado.

Los amigos verdaderos nos hacen bien, nos ayudan y nos inspiran, igual que nosotros a ellos. Se sienten felices por tus logros, se alegran por ti y lo disfrutan contigo. En fin, todos a lo largo de nuestra vida nos encontramos con alguna persona tóxica, pero afortunadamente son las menos comunes. Si te las encuentras ya sabes lo que debes hacer, alejarlas y seguir tu camino.

(Extracto de la trilogía “EL AMOR ES DE COLORES”. Continúa leyendo en “UN AMOR VERDADERO”)

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